Sucesión empresarial: es el momento
En muchas empresas familiares el cambio generacional se aplaza una y otra vez, hasta que llega de forma precipitada. El liderazgo no se transmite firmando un documento: se gana con el tiempo, y quien dirige la empresa debe ir cediendo el paso de manera progresiva.
Por eso recomendamos empezar a trabajar en la sucesión con varios años de antelación —idealmente entre cinco y diez años antes de la retirada de la primera generación— y acompañarla de un protocolo familiar.
